(Es tan solo una excusa)
Ella es tan
solo una excusa
Una vil y rastrera razón que me invento
Una vil y rastrera razón que me invento
Ella no vive
en mi corazón
Ella no me
ama, ni yo la amo a ella.
Ella es un
simple “porque si”
Ella es un
simple “porque quiero”
Ella es un
simple “porque puedo”
Ella ni vive
por mí, ni muere por mí
Yo, aun así,
vivo, y muero por ella.
Si avanzo,
ella va tras de mi
Si retrocedo,
ella avanza aun más
En su corazón
no cabe la compasión
Pues yo no le
he dado esa facultad.
Si en las
mañanas me levanto, es por ella
Si en las
tardes no desfallezco, es por ella
Si en las
noches duermo, es por ella
Si al final de
mi vida, moriré, será por ella.
Ella me deja
pensar, siempre y cuando piense en ella
Ella me deja
ser yo, siempre y cuando sea como quiere
Ella me deja creer,
siempre y cuando crea en ella
Ella me hace
bien… ¿Ella?... ¿Ella?... ¿Ella?...
(La que pronto será una excusa para buscar otra excusa)
Ya sin
aliento, repto casi sin éxito, por aquel pasillo oscuro
Veo una puerta
enmohecida, grito sin aire, nadie responde
Me desangro,
mientras avanzo hacia aquel bello infierno de recuerdos celestiales
Una cama, un
colchón sucio, un espejo roto, un ropero deshecho, latas tiradas
(Ella se fue,
no dejó escritos, ni discos, ni playeras)
(Ella cometió
un atraco a mi corazón y a mi alma)
(Ella asesinó
en defensa propia, con alevosía y ventaja)
(Ella y sus
crímenes, los que nunca pagará)
-Te fuiste,
con mi dolor en tu mochila
Corriste sin
mayor advertencia que tu disparo
Me dejaste,
sin queja, rencor ni reclamación
Huyes, huyes,
huyes… Puerta ¿A dónde se fue?
Caigo, en un
coma inducido, muero sin morir.
Despierto, la
habitación está en orden, el sol brilla a través de la ventana.
Visto jeans y
playera gris, calzo tenis negros.
Me levanto, me
sacudo el polvo, y salgo…
(¿A buscar… [la]?
(La otra [que pronto será otra excusa])
(Ella, se
acerca, ondeando sus bellas caderas)
-Tú, te
acercas, sin premeditación, pero con un plan bien definido
(Ella me
pregunta si tengo fuego, ¿Por qué?)
-Tú, me
preguntas si fumo; pero tú no fumas…
(Ella,
fácilmente me doblega con sus palabras)
-Tú, quieres
hacerme caer con la dulzura de tu hablar
(Ella,
asiente, afirma cínicamente sus intenciones)
-Tú, quieres
herirme… Entra por favor…
(Ella, ya en
casa, se despoja de su piel, mas no de su ropa)
-Tú, a la que
veo por dentro, sin necesidad de desnudarla
(Ella, no
tiene más que veneno en su cuerpo)
-Tú, eres un
suculento manjar de perdición…
(Ella, me
lanza su anzuelo, yo muerdo sin dudar)
-Tú, con cada
beso me acercas a la muerte
(Ella, exige
todo de mí, yo no tengo más)
-Tú, toma mi
carne, mi sangre y mi alma, ya no me sirven de nada…
(Ella, tras su
festín, se sienta en el sillón, y desempaca)
-Tú, quédate
por siempre, por favor, no me dejes
(Ella, sonríe,
pero desaparece, no existe, no fuera de mis sueños)
-Tú, la que
sueño y persigo, tú, la que algún día encontraré…
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