jueves, 9 de enero de 2014

La hipocresia es un arte.

La siguiente conversación sucedió en algún lugar en algún momento por alguna causa...

-La hipocresía es un arte, tanto como hacer agujeros para tumbas...
-aun me falta, las artes no se me dan nada...
-De la presunción nace el maestro...
-entonces voy por buen camino...
-Toda la humanidad, por desgracia...
-todos quieren ser maestros....
-Pero no quieren pensar, hacer pensar ni saber, solo disimular...
-bueno, entonces no se quien esta mas mal... es que disimula o el que se lo cree...
-Todos...
-y como diria la banda machos " si no tengo la culpa entonces de quien es"
-De quien se da cuenta, por darse cuenta...
-no importa que se de cuenta de todos modos las minorias son minorias aunque sean muchos...
-el mayor numero de minorias son las de una persona
-sigue siendo minoria...
-habria que eliminar unas cuantas de esas...
-a veces las minorias son mas mierda que las mayorias... tal vez si...
-los negros tambien son racistas...
-todos lo son... lo somos...
-somos racistas sobre todo con los racistas...
-en efecto, odian a los nazis por matar judios, a lo gringos por matar iranies.... a los narcos por matar mexicanos, todos odian a todos en este mundo...
-creo que a las unicas a las que no odian son a las prostitutas... no pueden odiar a sus madres...
-claro que pueden, si no la frase hijo de puta no tendria sentido...
-bueno, o por lo menos no deberian...
-nunca las odian por completo, de eso puedes estar seguro...
-"Los hombres no piensan solamente en dos cosas, eso son los que tienen un solo corazon". pero por desgracia, hay quienes no tienen ni siquiera uno...
-lamentablemente hay muchos asi.... pero la culpa es de ellos, de nadie mas que de ellos... son los peores, saben que estan mal que hay posibilidad de cambiar pero para ellos siempre es tarde...
-ya es tarde desde el momento en que empieza...
-desde que nace es tarde, por que ya no hay forma de regresarlo...
-Solo los hijos no concebidos pueden respirar tranquilos...
-por no nacer en esta sociedad...
-Y esta se cree tan importante, que piensa que tiene el derecho divino de prevalecer...
-por que lo tiene, se lo dan los que viven en ella...
-Y se autoflagelan por ello... para convencerse..
-de que estan bien, necesitan convencerse para no sentirse miserables...
-la felicidad no existe, son solo excusas para no ver la miseria propia...
-pero es mejor ignorarlo, asi se vive mejor, bueno, asi lo ven ellos... entre mejor lo ignores menos miserable eres...
-Somos miserables por naturaleza, usamos los bienes materiales, la meditacion, la oracion, el estudio, y la voluntad para olvidar nuestra naturaleza, para creer que somos felices...
-y es tan facil creerlo, que despues te cuesta creer que eres miserable por naturaleza incluso hasta te pesa y comienzas a engañarte a ti mismo con excusas estupidas... lo cual te vuelve mas miserable aun...
-las drogas mas peligrosas son las mas exaltadas, el amor, la felicidad y la mentira...
-coctel de veneno esas tres cosas juntas... como hay personas que se lo creen... maldito placebo...
-tan adormecidos con el placer no se dan cuenta cuando taladran su cerebro y lo llenan con basura...
-por que el taladro no duele ni hace ruido, es uno muy moderno...
-o se tienen oidos tan deficientes, tan dañados por el ruido de fondo...
-o no quieren escuchar... algunos hacen lo que sea por ser como ellos... o al menos parecerse...
-Se visten en sus disfraces de carne y hueso, de maquillaje y ropa de marca...
-y de zapatos altos... asi sienten que estan sobre nosostros, pero estan mas cerca del piso que cualquiera, ellos se caen, siempre, y les duele mas por que no saben que pasa...
-suben tanto que olvidan el sabor del suelo, suelo que les sirve para soportar su caida  frecuente, causada por su ansia de avanzar hacia una meta que no existe, de correr hacia la nada...
-por eso estan cansados todo el tiempo, por que corren pero no saben donde parar, no saben si ya empezaron o si ya terminaron, estan mas confundidos que la mayoria...
-"Hay que recordar que la voluntad sirve para empezar a correr no para terminar...". De que me sirve terminar, si para entonces ya estaré muerto...
-pero su voluntad no es la que los hace correr... es su ambicion...
-los cerdos caminan mas rapido si les pones una caña de pescar con una zanahoria frente a ellos...
-todos estamos detras de algo, todos, en el fonfo somos unos cerdos...
-algunos con tacones y relojes caros... otros con playeras optima y relojes de sol...
-ellos son los mas cerdos, los que van detras de todas las zanahorias... y los que se las comen todas...
-se apresuran tanto, que mueren atragantados por su propia ambicion... Y por zanahorias...
-y cuando mueren dejan de ser cerdos...
-para volverse tocino, que otros cerdos de elegantes sombreros devoran sin parar...
-para eso son los cerdos, para que te comas la mierda disfrazada de comida gourmet
-al final todo es mierda guisada a la plastificada... platillo especial, coma uno y no dejara de comprar...

Sueño

Fue algo un poco tétrico...
Vivia en un departamento un poco grande, de dos recamaras, baño, comedor, sala, cocina, era moderno, aunque no se a que me refiero exactamente con eso. 
Era de noche, estaba oscuro, pero había luz de la luna llena. 
No tenia razones, pero salí del edificio, era como una unidad habitacional, yo solo llevaba pantalón, playera y botas, tenía un poco de frió. 
Enfrente del edificio había una calle con estacionamientos, estaba desierta y sin luz, en la otra acera se podía ver otro edificio igual. 
Y a su lado, a mi derecha, había una calle que se continuaba hacia el frente.
Caminé a la calle esa, para ver que ocultaba el edificio de enfrente. 
Llegue a una avenida iluminada muy transitada, donde había un parabus vacío, y al lado una jardinera con un árbol mediano. 
Entonces pensé en el frió que tenía, y en cuanto extrañaba su calor... 
Eran alrededor de las 3 de la mañana... 
Y aun no sé a que me refiero exactamente cuando digo tétrico....

Hogar.

Se encontraba recostada en aquella cama de hospital, aquella cama impecable, en un ligero estado de somnolencia por los sedantes, alzó la vista y por fin, después de varios días de inconciencia, pudo verlo, no hizo mas que sonreír; él, por su parte en el marco de la puerta, de pie, con un ramo de rosas en la mano, con una cara digna de alguien que ha pasado mas de dos días en vela, y con una barba a medio crecer, no pudo hacer mas que ir con ella y abrazarla fuertemente, teniendo cuidado de no abrir sus puntos en el pecho; el solo percibir ese calor tan entrañable que solo con ella podía sentir, le hizo pensar en todo aquello que alguna vez pasaron para poder estar juntos, todo aquello que alguna vez los hizo sufrir, pero de lo cual no se arrepintieron, ni lo harían jamás…

    -¿Volverás?
    -Claro que si…
    -¿Cuándo?
    -En cuanto pueda…
    -¿Me escribirás?
    -Todos los días; mientras me respondas, tendré inspiración para escribir cien poemas de amor, y una canción desesperada.
    -Esta bien… Te Amo…
    -Yo también…
Se fue en aquel autobús, estaba triste, eso estaba claro, pero solo ese día no pudo demostrarlo, ya había llorado bastante las noches anteriores, ahora solo le quedaba una tristeza que le calaba el alma y el corazón, no hacia mas que pensar en su futuro, en el futuro de el y de ella, en un futuro que no esperaría, en un futuro que el mismo se forjaría…
Esos tres años solo volvieron como un recuerdo ligero de la preparatoria, nada más que recuerdos difusos de horas aburridas en clase, exámenes y aquellas horas pensando en el futuro, pensando aun más…

Ella se quejó, soltó un gemido de dolor, enmudecido por su satisfacción, y él solo abrió los ojos y dejó de abrazarla, se puso erguido de nuevo, y viéndola postrada en una cama, de aquel hospital, y a pesar de esa tristeza que inundaba su ser, sonrío…

Ese día era especial, ese día era esperado desde hace mucho tiempo por el, y a pesar de que estaba nublado, estaba feliz, el clima no lo hacia feliz, no, era aquello que pasaría, aquello que llevaba esperando desde tres años ha, terminó de un trago los vestigios de su café, volteó a ver el reloj, llegaba tarde, salió presurosamente por la puerta de su apartamento.

Cerró la maleta con determinación, en sus ojos se percibía que estaba a punto de hacer algo atrevido, de hacer algo que siempre quiso, pero que hasta entonces pudo hacer amparada con toda la ley, así que tomó la maleta y se dirigió hacia la puerta, de repente tocaron el timbre, sus ojos se dilataron por la emoción, abrió la puerta, era él, con un ramo de rosas, lo abrazó, y se fueron, mientras una madre, dentro, en la cocina, cocinando, soltaba una lagrima…

Ella veía su sonrisa, pero sabia que algo no andaba bien, que el no sonreía de verdad, que escondía algo, después de todo, lo conocía mejor que nadie…

Llegaron a casa, hogar que compartían ya hace 13 años, sentían que aquella discusión era algo demasiado fuerte, así que ella no hizo mas que salir bajo la fuerte lluvia, llorando, entonces salió tras ella…

-¿Que tienes?
-¿Ah?
-¿Que te pasa?
-¿Por qué lo dices?
-Te noto raro
-Na… No pasa nada…
-Bueno… ¿Qué fue lo que dijo el doctor?
-Estem… que estarás bien… Solo necesitas… Descansar… Espera, tengo que ir al baño…
Salió por aquel pasillo, nervioso, con unas ganas de orinar más que fisiológicas, psicológicas; mientras descargaba su vejiga, volteó hacia arriba y tomo aire profundamente; frente al espejo de los lavamanos podía ver que su cara no convencía a nadie, mucho menos a ella, que lo conocía mas de lo que el se conocía a si mismo… Así que decidió decirle toda la verdad, por dura y devastadora que esta fuese…

Entonces reaccionó, estaba con la cabeza apoyada en su bastón, volteó hacia quien le hacia señas, una mujer, una amiga, no importaba, no le importaba nada realmente, se levantó con esfuerzo, el traje negro estaba arrugado, aunque hubiera querido plancharlo, no hubiera podido, la tristeza lo inundaba. Comenzó a caminar en aquel cementerio, donde no veía mas que almas en descanso, donde se unía una más. Tras aquel féretro iba con su pesar, con un mar de pensamientos, que lo hacían caminar, más por inercia, que por voluntad.
Mientras metían el ataúd en la “Suite de Campo Santo” bajó la mirada, soltó una lágrima, y no pudo quedarse, no lo soportaba, era irse o morir de dolor.

Sentado en el sillón de su casa, con una copa de vino en la mano, sin haberse quitado ese informal traje de luto, escuchó los truenos de la tormenta tan inesperada que azotaba su ciudad, justamente ese día, pudo encontrar alguna relación, pero no podía pensar en nada más, ¿Cómo hacerlo?
Despertó en tinieblas, algo lo llamaba hacia la ventana, sorprendentemente caminó sin caerse; y con la luz de un rayo vio una silueta, junto a aquellas rosas tan rojas, con una regadera de jardín, no sabia si estaba alucinando o estaba soñando, pero otro rayo le hizo darse cuenta que la silueta no solo era conocida, sino querida, aunque no podía ser verdad, ya la realidad le importaba un carajo; salió, poco importándole la lluvia, la silueta lo recibió con los brazos abiertos, y en aquel abrazo sintió esa calidez incapaz de confundir, entonces aquello se desvaneció entre sus brazos…

Corría entre aquella lluvia, pasando al lado de todas esas tumbas, haciéndoles el menor caso, en esa espeluznante noche de tormenta, no había otro ser vivo que aquel, guiado por su corazón, se movía entre todos esos durmientes eternos.

Llegó a la tumba de su amada, leyó el nombre, se arrodilló, sabia que no había sido una ilusión, y que ese trayecto no había sido en vano, lagrimas en abundancia emanaron de sus ojos, cantidad que jamás había conocido, cayó encima de aquel sepulcro, y recostado recordó todo lo que pasaron juntos, y su corazón sabía que había llegado su hora, que ahí, junto a ella, acabaría, ¿o comenzaría?, todo.
Aquella silueta era un llamado, un llamado de vuelta a su hogar, que era ella, para pasar el resto de la eternidad juntos en un suspiro, juntos en la infinidad, siendo polvo, mas polvo enamorado.

Hola.

Un día estaba frente a mi espejo, conociéndome.
-Hola- Me dije.
-Hola- me contesté.
-¿Como te llamas?
-Holden.
-Que coincidencia, yo también me llamo Holden.
-Mucho gusto.
-¿Alguna vez has estado solo y triste?
-Todo el tiempo, no suelo estar feliz.
-¿Que te sucede?
-No me dejan salir, dicen que soy peligroso, dicen que enveneno a la gente, que las vuelvo tan locas que prefieren morir.
-No te creo, además, yo soy un una persona muy feliz, quizás pueda alegrarte un poco.
-No, no puedes, porque ni siquiera eres feliz, tienes deudas, un empleo mediocre, una esposa alcohólica e hijos que usan drogas, solo crees ser feliz porque no ves la realidad, tienes una venda de la felicidad, que no te deja ver tu miseria, y el hecho de que un día morirás, y que entonces, nadie te recordará…

-Eres agradable… -Contesté sonriente.

miércoles, 8 de enero de 2014

14 de febrero

Oh gran mercadotecnia,
Te merecemos respeto,
nos das una sed,
como nueces de desierto…

Vamos a una papelería,
compramos algo inútil,
para demostrar algo
que sea cierto o no…

Lo decimos solo una vez al año,
por que una fecha debe ser tan especial?
Por que no todas pueden ser así de especiales?
que acaso no lo son?

Vamos,
Compramos,
Regalamos
y tiramos.

Buena manera de reciclar,
reciclar sentimientos,
por pura inercia,
Solo por dejarse llevar…

Desde el corazón no vienen,
En realidad
no vienen de ningún lado,
sentimientos ficticios…

Nacen en fábricas,
de niños explotados,
se venden baratos
para mayores ingresos…

Ten mi dinero
tendero de papelería,
no tienes la culpa,
pero si la responsabilidad…

Ten mi dinero,
empresario inútil,
haz que fluya,
déjame pobre…


Ten mi dinero,
niño de la fábrica,
que no recibe lo suficiente,
que muere de hambre…

Ten mi dinero,
Mi amiga, o mi novia,
hecho regalo, en un objeto,
inútil, pero regalado…

Mis sentimientos están,
en ese pedazo de cartón,
con tinta y tóxicos,
plastificado, dulce plastificado…

No creo en ti, no creo en mi...


Sacrílego has de nombrarme,
por no creer en ti como tú lo haces,
Perdona por creer que el hambre
Puede saciarse con creses.

Matarme has de querer,
Por no confiar en mí como debería,
Pero es conveniente saber,
Que una llamada puede salvar una vida.

Del derrumbe se salva una vida,
Cuando la llamas a comparecer
Al juzgado de amor,
Buscando justicia.

Ojala hubiera leído las cláusulas
De nuestro amor,
Ojala hubiera sabido desde el principio
De tus labios su sabor.

Honesto soy,
Miento demasiado
Siempre diciendo la verdad
Amando la realidad

Tu, mi realidad,
Lejana y hermosa realidad,
No dejes de caminar,
Que en algún momento nos hemos de encontrar.

No puedo creer en ti,
No puedo creer en mí,
Solo una creencia tengo,
Pero mas arraigada que la misma Gaia.


¡¡¡Creo en nosotros!!!

Esas mañanas...

Recuerdo esas mañanas juntos,
Despertábamos juntos,
En lugar ajeno a nuestras camas,
Despertando con nuestro amor,
Después de levantarnos…

Con miedo de llegar tarde,
O de llegar muy temprano,
Aunque antes que nadie,
Siempre,
Estábamos ahí…

Angustiosa espera,
Ansiedad extrema…
Emoción,
Cuando uno llegaba,
Pláticas improvisadas…

Mañanas compartiendo,
Palabras,
Sentimientos,
Sueños,
Amor…

Recuerdo,
Tu exquisito olor,
El sabor de tus labios,
La suavidad de tu cuerpo,
Tu voz, diciendo que me amas…

Ese beso,
De todas las mañanas,
Que nos hacia despertar,
Ese abrazo,
Que nos hacia volar…

Mis brazos,
Alrededor de tu cintura,
Tus brazos,
Alrededor de mi cuello,
Una fusión…

Dos almas,
Unidas por el amor,
Dos cuerpos,
Juntos por una ilusión,
Por un sueño…

Que jamás morirá…

Espejos...

Esa noche despertó, abrió los ojos y no logro ver mas allá de una obscuridad abrumadora, era igual tener los ojos abiertos que cerrados, en ambas situaciones la oscuridad era total.
Estaba acostado, con su mochila sirviendole como almohada, con esfuerzos logro levantarse, recordó casi mágicamente que tenia una lampara en su mochila, la saco y la prendió.
Por fin lograba ver a través de la obscuridad, pero no fue de mucha ayuda, solo lograba ver un poco del sendero, y los arboles al margen de este, comenzó a caminar, solo por instinto, solo tratando de llegar a algún lugar, aun sin rumbo fijo.
-que hago yo aquí?- pensó- y mas importante… donde estoy?- grito furicamente hacia nadie, hacia ningún lado, continuo caminando, y comenzó a correr, desesperado.
Llego a un claro, sin saber como, vio un poco de luz proveniente de la luna llena, entre la penumbra logro divisar un objeto rectangular, de alrededor de dos metros de altura, y un metro de anchura, era delgado, tan delgado como una hoja de papel, corriendo con la lampara en mano, notó que el pasto bajo sus pies iba progresivamente viéndose seco. Y en un punto se encontraba corriendo sobre tierra, llego junto al objeto rectangular, se paró frente a el, y observó con ayuda de su lampara de que se trataba, ¿ que objeto tan fino, tan delgado podría encontrarse en ese lugar? En medio de la nada.
Observo que aquel objeto era un espejo, con un marco del estilo renacentista con adornos de oro, escudos de alguna familia real, y con figuras de personas siendo torturadas en diferentes maquinas, logró divisar un hombre en una dama de hierro, otro se encontraba en una silla con clavos, otro en un potro, y en una esquina se encontraba una cruz, sin ninguna persona en ella, consiguientemente se vio en ese delgado espejo, detrás de si mismo logro divisar una sombra, volteo rápidamente pero no observo mas que su propia soledad, volvió a ver al espejo, pero esta vez no lograba divisarse ni siquiera a el mismo… solo veía el sombrío paisaje tras suyo, de repente sintió como un frio filo corto su carne, un brazo salio mágicamente del espejo, dándole una puñalada a traición en el abdomen.
El hombre se encontraba sorprendido, comenzó a escupir sangre, el misterioso ente saco el puñal del tajado abdomen y volvió dentro del espejo, sin dejar rastro siquiera de su identidad. El hombre se recargo en el espejo, notando que era firme como un roble a pesar de su delgadez, después logro observar como aquella cruz, aquel instrumento de tortura, ahora tenia un hombre, para su sorpresa, era el mismo, clavado de manos y pies en una solida cruz de madera, un minuto después cayo en la inconsciencia y murió.

Y allí quedo, en esa terrible penumbra, tirado frente a aquel objeto misterioso, sin que nadie lo pudiera ver, sin que nadie lo pudiera oír, murió solo, y nunca nadie volvió a verlo, menos a aquel infernal objeto, solo la luna vio aquel asesinato, que jamas contaría, que jamas llegaría a oídos de los mortales…

El hombre que buscaba el sol

Había una vez un hombre que le gustaba sonreírle al sol...
Un día supo que el sol al que solía sonreír no era más que un foto de 100 watts...
Solía tomar un carajillo cada mañana en un bar...
A partir de ese día, no fue más...
Salió en busca de un sol de verdad, al cual sonreírle...
Dos millas más allá, cayó en un pozo...
En ella había una mujer, y que con su ayuda logró salir...
Sin embargo, justo en el momento en el que logró salir, desapareció...
Regreso al bar encuentra que su camarera había muerto...
Un hombre la había apuñalado...
Sólo ella sabía preparar su carajillo...
Aquel hombre la había apuñalado sólo por no darle las llaves de su coche...
Había bebido ya demasiado, vivía sólo a 2 cuadras del bar, pero deseaba ir a hacerle el amor a su novia...
La camarera no permitiría tal estupidez...
Sin embargo, un minuto antes de morir, ya se había arrepentido de detenerlo...
Y hubiera preferido que se matara aquel hombre, y que violara a su novia, a morir apuñalada...
El siguiente día la camarera fue inhumada…
Un coro de niños cantó en el entierro…
Aquella noche el hombre que buscaba el sol no pudo dormir…
Pensaba cuantas mañanas pasó en aquella barra…
Cuantos tragos había tomado en todo ese tiempo…
Cuantas veces no veía a la camarera sonreír, al servirle aquel trago tan único…
Y que de alguna manera, todos los días podía sonreírle al sol…
Porque la camarera le pasaba su sonrisa…
De alguna manera, nunca lo había notado…
Que el sol no era aquel que se merecía su sonrisa…
Entonces no tenía más que hacer, que romper ese sol tan falso…
Trató con su escalera de tijeras…
Pero no llegó más allá del techo de su casa…
Esa noche tampoco pudo dormir…
Pensó en alguna manera de llegar a ese foco y romperlo…
Diseñó una gran escalera…
Al siguiente día logró armarla…
Y tocó aquel sol tan falso…
Dejó de existir…
Al igual que el sol…


Fin

¿Para que escribir un blog?

¿Para qué alguien publicaría algo en un mundo lleno de bastardos egocéntricos, un mundo lleno de blogs ansiosos por visitas y leídas de contenido basura sobre vidas estúpidas que no interesan?
¿Para que querer publicar cualquier cosa, si todos se creen tan especiales para creer que los demás necesitan saber su opinión, su vida, sus viajes, y solo te leen si eres guapo, especial, famoso, rico...?
Realmente no sé nada de blogs, no me importa, las preguntas se basan en estúpidos prejuicios, palabras sin sentido, dichas hasta ahora sin ningún tipo de restricción, solo la del pudor autoral; quizás eso, la libertad, es lo atractivo de esto...
¿Para que escribir hoy en día? ¿Para que si solo hay literatura fácil, barata, digerible, sencilla y cómoda, ligeras mentiras de mundos desechables, de jeringas leídas cada semana, por tristes personas queriendo salir de su mundo, con grandes dosis de fantasías comerciales, que atrapan a aquel que quiera volverse mas listo por leer unas cuantas letras con una historia predecible, fácil, vendible, y así poder pavonearse de ser culto, de ser mejor que los demás?
No soy un lector, eso esta claro, si lo fuera quizás la bazofia que sale de mi pluma/dedos serian mejores, mejor redactadas y con mejor ortografía; si fuera lector no estaría increpando tanto hacia esa literatura moderna que no conozco, y que me atrevo a juzgar, aun así, con toda esta ignorancia absurda y peligrosa.
Y obviamente, por imposición de los políticos, lo mejor después de una sarta de tonterías pre juiciosas es un discurso hipócrita y pobre, uno que invite a la adoración personal, es el enjuague después de un lavado de cerebro, después de tallarlo con jabón espumoso...
...
¿Para que publicar? Para tener visitas, para sentirme querido, para sentirme realizado, los necesito como a la heroína, como al tabaco, como al alcohol, como al azúcar, inflan mi ego, gracias por aparentar que les importo, gracias por no tener voluntad y recrear en mi lo que ustedes quieren ser, gracias mis queridos borregos.
¿Para que escribir? para ser reconocido y hacerte el humilde, para creer que creas, para creer que construyes, para creer que compensas lo que destruyes.
...
La nada es la nada, lo es todo; un ser es una parte de la nada queriendo ser algo, creyendo que puede ser algo...
...
No soy un escritor, no construyo, no existo, no soy nada, *Soy un antitodo, quiero estar muerto...*

*Ahi te va a llegar el cheque. Por Juan Cirerol. Del disco: Cachanilla y flor de azar.*